martes, 9 de febrero de 2010

Notas Dispersas sobre la Tierra Austral (Parte Segunda)


Descargo preliminar: Numerosos y a la par variopintos han sido los motivos por los que no se ha podido últimamente actualizar con la frecuencia que hubiésemos gustado el blog que suscribe; entre los menos importantes no ha de contarse el ya legendario mal de ojo tecnológico de que adolece nuestro amigo y vecino el Coyote, ése que lo lleva a sopesar con talante desconfiado cualquier nuevo aporte a la cultura tecnológica (entre otras cosas, porque dada la lógica caotica con la que transcurren y se agolpan pensamientos, imágenes e ideas en su precaria e inestable psique, el Coyote es incapaz de conectar con esa otra lógica que sustenta los tecno-mitos contemporáneos, ya se sabe, la lógica que tiene en los principios de identidad y de no contradicción dos de los pilares que la sustentan) Por supuesto, no debe descartarse la que siempre ha sido causa principal en las demoras de El Blues del Coyote: desidia y carne de dejadez congénita...

Sin más, damos paso a la continuación de la entrada anterior, y que aproveche:



Aclaraciones previas

Si en la primera parte de esta imprecisa cronología de la antártida habíamos tratado de proyectar una perspectiva alienígena, en ésta nos centraremos en un punto de vista propiamente humano y antropocéntrico. Que el continente antártico es de descubrimiento reciente, sobre eso no cabe lugar a dudas (si no contamos, claro está, con ciertos desvaríos teosofistas); sin embargo, bajo el nombre de Terra Australis Incognita, este elusivo continente ha sido supuesto por geógrafos y cartógrafos desde la antigüedad: una extensa tierra que, de alguna forma, haría de contrapeso, para que el peso del resto de continentes del planeta no desequilibrase el Disco terráqueo. De hecho, se daba a este continente desconocido mucha más extensión de la que posteriormente se ha comprobado que posee - e incluso, como en el conocido mapa de Piri Reis, se unía al continente sudamericano por una suerte de istmo (aunque evidencias como ésta, que desbaratan los argumentos de aquellos entusiastas del misterio y los convierten en humo, raramente son bien vistas).

Con la llegada a sudamérica de los primeros europeos - súbditos de las coronas española y portuguesa, sobre todo (y no templarios) -, las proporciones reales de la antártida se fueron circunscribiendo con mayor exactitud, y a partir de los viajes de exploración de James Cook, James C. Ross y otros, la antártida ha ido desvelando la forma con que actualmente se la conoce... Cartógrafos, geógrafos y exploradores, según idea del Coyote, con su labor, se limitaron a congelar los espacios del planeta con total frialdad en planos, mapas y cartas, hasta que cualquier atisbo de acceso físico a otros mundos se ha hecho impracticable, cuando no cosa de extravagantes, locos y demás miembros del circo mundial de los misterios sin resolver.

En todo caso, y según cuentan, desde que en 1675 la nave de Antonio de la Roché fuera desviada en el cabo de Hornos por la corrientes, y llegase a avistar por vez primera las así bautizadas islas Georgias del Sur, se desató una carrera de descubrimientos entre numerosas naciones, para ocupar y declarar como propios archipiélagos que circundan la antártida, así como grandes extensiones del continente mismo, una carrera que llega, casi, hasta nuestros días; posiblemente, tal fiebre descubridora - y apropiadora - viera su final con el Tratado Antártico, en 1959 (aunque ello es discutible). Debido, por tanto, a la gran cantidad de expediciones de exploración, científicas, comerciales y militares que han llevado a cabo tantos países desde el siglo XVII, la cronología que sigue a continuación, no debe considerarse exahustiva (no lo es, y nunca lo ha pretendido). La mayoría de las entradas, de alguna forma, hacen referencia o tienen algún nexo con lo hasta ahora narrado, si bien en muchas éste quizá no quede claro o explícito - entre otras cosas, por las contradictorias noticias que han traído, en la mayoría de los casos.

Cronología Superficial e Incompleta de Ciertos Hechos Acacecidos en la Antártida (continuación)

  • 1675: En el mes de abril, la nave del inglés Antonio de la Roché es empujada por las corrientes al sur del Cabo de Hornos, realizando de esta forma el primer avistamiento de las islas Georgias del Sur.
  • 1773 (el 17 de enero), al mando de la corbeta "HMS Resolution", el descubridor inglés James Cook desembarca en las islas Georgias y Sandwich del Sur. Junto a sus temerarios hombres, Cook es el primer hombre conocido en cruzar el Círculo Polar y circunnavegar el Mar Antártico, alcanzando la latitud 71º 10´ Sur, y desbaratando el mito geográfico de la Terra Australis Incognita. A partir de este año comienzan numerosos descubrimientos de islas australes, por parte de personalidades de varias naciones.
  • 1819: El capitán inglés William Smith es el primer ser humano conocido en avistar tierras del continente antártico y regresar con vida; bien es cierto que, por esa misma época y sólo poco antes, el navío español "San Telmo" (74 cañones, y 644 hombres de tripulación), en su viaje hacia el Callao peruano, había desaparecido en una tormenta al sur del cabo de Hornos, sin volver a saberse más de ellos; sin embargo, restos del barco se encuentran poco después, en una de las islas Shetland, durante el segundo o tercer viaje de Smith, pero no pueden dar cuenta de la tripulación.
  • 1828: Arthur Gordon Pym, de Nantucket (Massachusetts, USA), se embarca como polizón en el ballenero "Grampus", y tras varias visicitudes de caracter cada vez más dramático, termina en el foquero "Jane", acercándose cada vez más al polo sur; alcanzan la misteriosa isla Tsalal, donde descubren variedad de especímenes que sólo puede dar que pensar en ciclos evolutivos absurdos (o de finalidad incomprensible para la mente humana). Sobre el final de Pym y los suyos, sólo pueden hacerse especulaciones, aunque posiblemente haya existido algun tipo de intervención de los Antiguos - los habitantes milenarios del continente antártico, como se recordará -, dada la superioridad de sus conocimientos en cuanto a la ciencia de la sugestion hipnótica y el extraño final de sus días.

  • 1839: Partiendo de la isla Desolación (también conocida como Kerguelen), la goleta estadounidense "Hallbrane" parte con rumbo desconocido, llevando a bordo al filántropo y geólogo mr. Jeorling - corresponsal del afamado escritor Jules Verne, entre otras cosas -; capitaneados por Len Guy su objetivo no es otro que dar con los restos y posibles supervivientes de la "Jane", entre los que se encontrarían su capitán, así como el infaustamente conocido Arthur G. Pym. Los descubrimientos de tal expedición nunca han sido corroborados posteriormente, de modo que cabe aquí igualmente una manipulación mental obra de los Antiguos, poco dados a ser molestados en su refugio polar.

  • 1840-1841: El comandante británico James Clark Ross, en una expedición formada por los navios "Erebus" y "Terror", hace importates descubrimientos (como el mar de su nombre, varias islas, una gran muralla de hielo) así como cálculos muy exactos de la situación del polo sur magnético - al cual, sin embargo, no logra acceder.
  • 1873: Eduard Dallmann, por encargo de la poco antes creada Sociedad Alemana de Viajes Navales Polares (Deutsche Polar Schiffahrtsgesellschaft), con su barco "Grönland" descubre nuevas regiones y pasos en las aguas antárticas.

  • 1901-1903: Expedición antártica alemana Gauss, dirigida por el profesor Erich von Drygalsky. Durante cerca de catorce meses, su barco ("Gauss", de vela y vapor) quedó encallado en el hielo; uno de los hitos logrados es la primera vez del uso de globos aerostáticos en la exploración antártica. Durante estos mismos años, se desarrolla la expedicion britanica Discovery, la primera de varias del explorador Ernest Schackleton.
  • 1907-1909: Expedición británica Nimrod, donde el explorador Ernest Shackleton corona el monte Erebus (volcán activo), y se logra alcanzar el punto más al sur del polo hasta ese momento.

  • 1910: Tercera expedición alemana, bajo el mando de Wilhem Filchner con el barco "Deutschland".

  • 1925: Nueva expedición alemana, a las órdenes del dr. Albert Merz con el barco polar "Meteor".

  • 1928-1929: El aviador y explorador norteamericano Richard Evelyn Byrd sobrevuela el polo sur, con un trimotor Ford, partiendo desde la isla Rossevelt en el mar de Ross, donde se encontraba el campamento base, Little America; en su vuelo descubre enormes zonas inexploradas, así como cordilleras montañosas de una escala colosal. A su vuelta, asegura haber sido testigo de ciertos fenómenos, momento desde el cual se verá obsesionado con volver al polo sur, para investigarlos más a fondo.
  • 1930-1931: Expedición Pabodie, de la Universidad de Miskatonic, Arkham (Massachussets, USA); sus numerosos descubrimientos (cordilleras aún más altas que la del Himalaya, así como presencia de fósiles críptidos, entre otros) palidecen, al lado de las terribles consecuencias que sufrieron los científicos e investigadores de la expedición. Seguida por la expedición Stearkweather-Moore, que regresa maltrecha, y con conclusiones un poco extravagantes, de los sucesos de la expedición anterior.

Conclusión en la próxima entrega...

3 comentarios:

jcastilloh dijo...

El de la ultima foto con la tablilla grabada con la imagen de un Antiguo no es Lovecraft?
Que fue, con la expedicion de la Miskatonic U.?

rocío dijo...

vaya si hay para leer acá, cuanto trabajo, muy bien. saludos

Coyote dijo...

Juan: El parecido es sorprendente, pero el de la imagen es uno de los profesores de la Miskatonic U., en concreto el profesor William Dyer, experto en Geología - por cierto que posteriormente también acompañó a los profesores Peaslee (padre e hijo), a la famosa expedición en el continente australiano, a la búsqueda de la milenaria Pnakotus...

Rocío: Un placer ser leído; y aún más que lo encuentre interesante...

¡Gracias por los los comentarios y saludos!